Te buscaba todo el tiempo
con cierta implacable impaciencia
caminando sin rumbo fijo
penando tristemente por tu auscencia.
Te buscaba todo el tiempo
y un día sin pensarlo te encontré
cuando estuve a tu lado
perdidamente de ti me enamoré.
Ahora que estoy contigo
no te dejaré ir
dame tu mano cariño mío
que sin ti no podré vivir.
Ahora sé que puedo morir
tan solo por el hecho de probar
el dulce sabor de tus labios
con los que cada noche he de soñar.
Narración Digital
Hace 10 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario